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Revista
Por Margaret Gaughan, fotos de Maryknoll Mission Archives
Recordando a Mary Joseph Cuando Elizabeth Carr llegó a trabajar como ministra católica en Smith College, en Massachusetts, nunca imaginó que una ex alumna cambiaría su vida. Esa ex alumna es Mary Joseph (Mollie) Rogers quien se graduó de Smith College en 1905 y llegó a ser la fundadora de las Hermanas de Maryknoll.
Carr conoció a las Hermanas de Maryknoll cuando el difunto Obispo Leo O'Neil de Springfield, Massachusetts, quien fue seminarista de Maryknoll, le pidió que estableciera un premio con el nombre de Mary Rogers, el cual sería otorgado anualmente a una alumna de Smith que tuviera el don de entendimiento con personas de diferentes culturas. "Invité a la entonces presidenta Claudette LaVerdieri que viniera a Smith para hablar sobre Maryknoll", recuerda Carr. "Descubrí que Mollie venía de una familia de pioneros. Su abuelo, un irlandés, fue el primer católico elegido a un puesto oficial en Boston". Mollie era como una madre para sus siete hermanos menores y llevó ese liderazgo natural a Smith donde participó en actividades extracurriculares y mostró interés en la misión. Pero, afirma Carr, Rogers descubrió su vocación el día que escuchó el himno "Adelante Soldados Cristianos" cantado por un grupo de estudiantes protestantes quienes habían firmado juramentos para servir como misioneras en China. Un año después de su graduación, cuando se unió a la facultad de zoología, Mollie comenzó su primera misión, dar clases de misión a estudiantes católicas. Y la llama de una vida misionera brotó en su corazón cuando buscó información para sus clases del Padre James A. Walsh, entonces director de la oficina sobre misión de Boston, quien sería cofundador de los Padres y Hermanos de Maryknoll en 1911. Ella lo ayudó en su publicación misionera, The Field Afar; y luego se unió al pequeño grupo de mujeres que más tarde fundarían las Hermanas de Maryknoll.
Las investigaciones de Carr la han llevado muchas veces a la sede de las Hermanas de Maryknoll en Ossining, Nueva York. "Mollie fue una verdadera madre. Nuestras estudiantes sienten eso cuando ven su foto y conocen a las Hermanas de Maryknoll", explica Carr. Ella misma lo ha sentido, dice. Una vez, las Hermanas la invitaron a dar un discurso sobre la Madre Mary Joseph. "Estaba nerviosísima, así que le recé a Mollie", dice Carr. Vio la imagen de Mollie diciéndole desde el cielo, "No te preocupes. Estamos celebrando y hemos hecho helado y pastel de fresa para ti". "A Mollie le encantaba el helado y el pastel de fresa", dice Carr. "Y siempre se aseguraba que las Hermanas lo comieran al regresar de las misiones. Era parte de su dulce amor". Cuando Carr fue a merendar con las Hermanas antes de su discurso, no se preocupó. ¡Sabía que había pastel con helado de fresa de postre! Para más sobre las Hermanas de Maryknoll visite www.maryknollsisters.org | |||||||
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